Levántate y anda…

5 Mar

De cómo he llegado hasta aquí no tengo la menor idea. Lo cierto es que han sido unos meses raros, inmerso en una especie de limbo a cámara lenta. Como cuando en las películas aplican un filtro borroso y blanquecino para dar a entender que la escena es un sueño.

Cuando me licencié en traducción e interpretación tenía una cosa clara: no quería ser traductor. Me mudé a Alemania porque el proyecto de vida que tenía entre manos no podía ser más deseable; una nueva ciudad, compartir casa y vida con mi pareja, hacer de esa casa un hogar (el proceso IKEA) y lo más importante, dejar atrás libros y exámenes y empezar a ganar dinero y ser el auténtico dueño de mi vida.

Fase 1: El idealismo

Llegados a este punto sobra decir la imagen que había construído sobre mi futuro (ver Ilustración 1). Danzando cantarín y alegre sobre ese jardín de rosas que solo había en mi cabeza, esperaba que algún cazatalentos me contratase; así sin más, al fin y al cabo era licenciado. Pero el tiempo pasaba y el trabajo no llegaba. Tampoco las noches bebiendo brandy en bata de seda junto a la chimenea. Mi sueño de éxito y sonrisa permanente se estaba yendo a tomar …..viento.

Fase 2: El autoboicot 

A continuación y aún aferrándose a sus sueños, uno empieza a dudar de aquello que ha estudiado y de si realmente es lo que quería. Creo que todo traductor ha pasado por esa fase en la que piensa: “En la facultad no he aprendido nada, ¿por qué narices no estudié Lade como la prima Carmencita?”  o “Pff, yo ya sabía inglés cuando entré en la carrera, si hubiese estudiado   (añada titulación superior aquí)  ahora estaría en la cumbre”.
Ante ésto, uno empieza a buscar puestos que suenan bien y que se salen del itinerario típico, la mayoría relacionados con los departamentos de ventas, la gestión empresarial…A algunos les suena la flauta, a la inmensa mayoría los ignoran; “vale que sepas inglés y alemán, pero tu formación no encaja con el perfil que buscamos”.

Fase 3: Destrucción, drama y bajada a los infiernos

Siempre he diferenciado entre dos tipos de “depresiones”, la europea y la americana. La primera consiste en suspirar cada 15 segundos recostado sobre un diván de cuero mientras se dan tragos largos a una copa de vino,  con el sentimiento autocomplaciente de estar triste pero resultar estético. La segunda variante, la americana, es una mezcla de Bridget Jones y el síndrome de Diógenes. El pijama se adhiere a la piel, pasas cuatro días sin pisar la calle (salvo para comprar tabaco) y en un mismo paseo a la nevera te comes sin pensar un helado, 2 lonchas de queso, un trago de zumo y un bollicao. Los conceptos de dieta mediterránea, experiencia organoléptica o higiene en la manipulación de alimentos desaparecen. Yo opté por este segundo tipo de “depresión”.

Fase 4: Levántate y anda

En mi caso yo fui un afortunado, tuve siempre el respaldo de mi familia y mi pareja me aguantó con estoicismo llantos, quejas y basura emocional de todo tipo. Durante la fase 3 uno tiene una nube en la cabeza que no deja pensar con claridad y hasta que uno no toca fondo, no es capaz de plantear un plan B.
Mi particular resurrección fue hacerme autónomo, quitarme complejos y miedos, buscar, buscar y buscar hasta encontrar en otros colegas la inspiración o el modelo que me gustaría ser. Aunque no los conozco personalmente, les debo mucho a los autores un par de blogs  como “Algo más que traducir” y webs de otros autónomos. Durante la gestación de un proyecto uno está ilusionado, nervioso y es cauto en sus movimientos, pero pese a toda la carga emocional, de complejos y burocrática, se sale adelante y la sensación de crear algo es maravillosa y muy muy recomendable. Solo para crear el logo de mi empresa estuve tres noches sin dormir viéndome cuantos tutoriales hay en youtube sobre el tema (bendita demo de Adobe Illustrator…) .De modo que si hay alguien que me lee….¡ÁNIMO!

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18 comentarios to “Levántate y anda…”

  1. Gallegui 5 de marzo de 2012 a 23:17 #

    ¡Me encanta! Tú serás mi modelo a seguir. Enhorabuena otra vez, ¡qué orgullosa me siento!

    • verdeylimon 5 de marzo de 2012 a 23:22 #

      Muchas gracias Gallegui, ¡qué haría yo sin tanto apoyo!

  2. Danoninita 6 de marzo de 2012 a 0:00 #

    Me has inspirado en la toma de decisiones y además con ese toque divertido que siempre le pones a todo. Gracias. Te deseo lo mejor!

    • verdeylimon 6 de marzo de 2012 a 0:05 #

      Muchas gracias Danoninita, me alegra poder inspirarte en algo. Quien se arriesga puede ganar o perder, pero el que no lo hace, pierde seguro.

  3. Pablo Muñoz Sánchez 6 de marzo de 2012 a 20:54 #

    ¡Me ha encantado esta entrada, Fran! Te sigo desde ya mismo. ¡Mucho ánimo para esta nueva aventura!

    Un saludo,

    Pablo

  4. Miriam 6 de marzo de 2012 a 21:09 #

    No querría ser el tercer comentario que comenzase con un “Me…”, pero no existe otro modo de decirlo: me identifico totalmente con tus dos primeras fases. De hecho, me encuentro en un bucle continuo de la número 2. Me alegra mucho saber que has sido capaz de encontrar algo qué te guíe hacia delante (solo espero que mi cerebro conecte lo antes posible y, ¡sea capaz de emular tus pasos!). ¡Mucha mucha suerte!

    • verdeylimon 6 de marzo de 2012 a 21:42 #

      Con o sin “me”, ¡muchas gracias y mucho ánimo!, que el nubarrón se vaya pronto y emprendas el camino que quieras con alegría 😉

  5. traduccionespalacios 6 de marzo de 2012 a 22:46 #

    Gracias por compartirlo; como dice un gran monólogo: “el triunfo de uno es el triunfo del equipo” y tu ejemplo da esperanzas para los que nos encontramos de bajón intermitente. Muchísima suerte

    • verdeylimon 6 de marzo de 2012 a 23:18 #

      Gracias a ti por leerlo y todo el ánimo del mundo para que te rías del bajón desde un exclusivo sofá de piel de antílope

  6. El diccionario traidor 6 de marzo de 2012 a 23:03 #

    Gracias por aportar tu experiencia con nosotros y animar a los que todavía andamos perdidos.Creo que yo estaba en la “depresión americana” hasta hace poco. 🙂

    Un saludo,
    Lorena

    • verdeylimon 7 de marzo de 2012 a 0:09 #

      Gracias Lorena, me alegra que hayas dejado atrás la “depresión americana” y que camines hacia la “alegría española” (?)
      ¡Un abrazo!

  7. JessiJess 6 de marzo de 2012 a 23:41 #

    Justamente hoy sentí que tocaba fondo de la fase 3. Encontrar tu blog ha sido lo más esperanzador que podía leer ahora mismo. ¡Muchas gracias y mucha suerte con tu proyecto!

    • verdeylimon 7 de marzo de 2012 a 0:10 #

      Gracias a tí JessiJess, a partir de mañana ¡todo el ánimo y a agarrarse a un proyecto con uñas y dientes!
      Un abrazo

  8. mortiziia 29 de marzo de 2012 a 22:41 #

    ¡Más lagrimones como almendras, señor mío! Ya he leído todas las entradas del blog y va derechito a mi Reader.

    Mucha suerte con esta resurección autónoma

  9. una_del_85 29 de marzo de 2012 a 23:58 #

    Muy bueno el blog, acabo de leerme todas las entradas y lo meteré en favoritos para seguirlo. Eres muy valiente por salir a buscarte la vida cuando a los de nuestra generación (también soy del 85) nos han educado con la idea de que nos lo darán todo hecho y al momento porque “es que tú vales mucho”, sin pararse a pensar si es realmente cierto y si se ha hecho algún esfuerzo para merecer algo.

    Muchos ánimos y enhorabuena :).

    • verdeylimon 30 de marzo de 2012 a 0:00 #

      ¡Muchas gracias! El hambre agudiza el ingenio, y no me ha quedado otra…
      ¡Un abrazo!

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